Bienes inmuebles, muebles e inmateriales declarados Bien de Interés Cultural, Catalogado, Inventariado y Monumento de Interés Local por el Gobierno de Aragón y los ayuntamientos
La iglesia de Treviño es el único resto arquitectónico que pervive de un monasterio del que existen escasas referencias históricas. El conjunto se mantuvo en pie hasta bien avanzado el siglo XX. Estaba compuesto además por un claustro, una casa con torre y un cuerpo que servía como atrio de acceso.
Se trata de una iglesia construida en sillería dispuesta en hiladas regulares. Consta de nave única de planta de cruz latina, con ábside semicircular al interior y poligonal al exterior, orientado al este, y con dos capillas laterales.
La nave está cubierta por bóveda de cañón apuntado dividida en dos tramos por fajones apeados en medias columnas con capiteles geométricos. El ábside se cubre con bóveda de cuarto de esfera. Las capillas laterales son posteriores al resto del edificio; la del norte se cubre con bóveda apuntada; la opuesta, con bóveda de lunetos.
La cabecera conserva pinturas murales góticas del siglo XIV. Las del hemiciclo absidial están dedicadas a la vida de María Magdalena, mientras que en la bóveda se conservan restos de un Pantocrátor rodeado por el Tetramorfos.
Hay dos puertas de acceso. La que se abre en el muro norte da al lugar donde estaba el claustro y serviría para entrar desde el recinto monástico. Está precedida por un pórtico cubierto con bóveda de crucería encajada en arcos de trazado apuntado. Abre en arco de medio punto, cuyo intradós está recorrido por una banda de baquetones y se halla enmarcada por tres arquivoltas; éstas, que apean en capiteles con decoración geométrica, combinan la decoración en espiga con el ajedrezado.
La del muro de los pies, antiguo acceso desde el exterior, es de menores dimensiones. Abre en arco de medio punto enmarcado por una moldura decorada con puntas de diamante; presenta tímpano con un sencillo crismón en relieve muy erosionado.
Sobre esta puerta se abre una interesante ventana en doble arco de medio punto, el primero monolítico y el segundo dovelado, apoyados ambos sobre columnas con capitel troncocónico. Están enmarcados por una tercera franja de dovelas a modo de arquivolta integrada en el muro y una moldura con puntas de diamante similar a la de la puerta inferior.
El alero está sostenido por ménsulas de piedra que presentan diversos motivos decorativos (rostros, elementos geométricos) de factura tosca.
Sobre el muro oeste se eleva una espadaña de dos ojos.